Su fe al Cristo Negro

Migrantes en Los Ángeles reafirman su fe al Cristo Negro

Hace más de 10 años, la Iglesia Católica Santa Cecilia, al sur de Los Ángeles, California, EE. UU. corría el riesgo de ser cerrada por la falta de fondos para su funcionamiento. Pero la llegada de la primer réplica del Cristo de Esquipulas, en el 2002, conocido también como el Cristo “Mojado” revitalizó la comunidad y realizó el milagro de salvar a la iglesia.Celebran al Cristo Negro en Los Ángeles

POR GIOVANNI BAUTISTA Los Ángeles, California, EE. UU.

Y, como agradecimiento y muestra de fé, la comunidad católica de este sector predominantemente latino se desveló el viernes por la noche para participar en el acto de descendimiento, unción y colocación en el anda procesional de la imagen del Cristo Negro. Ayer se levantaron temprano para participar en la misa de 6 de la mañana y a las 7 le cantaron las mañanitas a ritmo de mariachi.

Durante el sábado se recibió la visita de feligreses de diferentes nacionalidades, como mexicanos y centroamericanos. A las 19 horas, tuvo lugar la misa principal, para luego celebrar con bailes típicos y tamales y antojitos chapines. Las actividades se extendieron hasta este domingo con la procesión que recorre durante 4 horas las calles de este populoso sector. En total participarán más de 10 mil fieles, de acuerdo con el presidente de la Fraternidad, Guillermo Palencia. Un grupo de antigüeños viajó para elaborar la alfombra para la salida del cortejo procesional, que es acompañado por marchas fúnebres.

Imagen sufre drama de indocumentados

Palencia recuerda que luego de conformar la Fraternidad, iniciaron la recolección de los fondos para el tallado de la réplica por parte del escultor Mario Yus, así como para su viaje. La suma fue de aproximadamente US$11 mil dólares. Sin embargo, el desconocimiento de los trámites necesarios para la salida de imágenes religiosas de Guatemala, causaría muchos contratiempos en el viaje hacia Estados Unidos.

El primer tropiezo fue que ninguna aerolínea quiso responsabilizarse del traslado, por el tamaño de la imagen. Optaron por trasladarlo vía terrerestre, pero al igual que muchos migrantes indocumentados, desde la frontera entre Guatemala y México tuvieron que empezar a pagar “mórdidas” a las autoridades. Al llegar a Tijuana se dieron cuenta que tampoco el autobús donde transportaban la obra, contaba con permiso para ingresar a territorio estadounidense.

Ante dicha situación, un grupo de migrantes chapines, incluso dos indocumentados, partieron a la frontera, y sin cumplir con ningún trámite migratorio, pasaron los diferentes puestos sin ser molestados, ante la mirada de los agentes que observaban al mexicano Edgar Mota cargar un enorme crucifijo cubierto con papel. Es por  dicha razón que a la imagen se le empezó a llamar el Cristo “Mojado”, y tuvo que pasar un tiempo para que obtuviera los documentos que permiten mantenerlo legalmente en Estados Unidos, donde ya cuenta con su “permiso de residencia”.

Pacientes con cáncer piden por su recuperación

Dentro de las más de 200 familias registradas en la Fraternidad del Señor de Esquipulas, resaltan los casos de dos guatemaltecos que sufren de cáncer. Ernesto Aguilar ha sido deshauciado por los médicos, pero con un enorme esfuerzo participa en todos los actos conmemorativos. Por su parte, Mayra González, de Amatitlán, quien manifiesta su fe en que el Señor de Esquipulas las acompañará en su próxima operación, el 21 de enero, como lo ha hecho durante sus tratamientos de quimioterapia.

Para el párroco de la Iglesia de Santa Cecilia, Xavier Collini, originario de Italia, la llegada del Cristo Negro es una Gracia y Don de Dios. “Es una responsabilidad buscarlo;  debe animarnos a continuar el camino que Él empezo hace 2 mil años y caminando con Él podemos ayudar a los demás. Es una ayuda espiritual y social, por lo que es bueno que quienes lleguen de otros países, encuentren sus propias devociones y que los anime a sentirse como con sus familias”, agregó.

Collini envió un mensaje a los feligreses devotos del Señor de Esquipulas que es una obligación y necesidad de manifestarle a Dios, a través del peregrinaje, que todos lo que tenemos es por Él, no importan nacionalidades. “Es un Dios que se acerca a mí y yo debo acercarme a Él. La presencia del Cristo de Esquipulas debe motivar, tanto al pueblo como a las autoridades a ser servidores e instrumentos para hacer el bien”, concluyó.

A la fecha, la Fraternidad del Señor de Esquipulas de Los Ángeles ha contribuido con la donación de servicios sanitarios en la Basílica de Esquipulas para el uso de los peregrinos, así como mantiene constantes envíos de ropa, juguete y diferente ayuda a comunidades necesitadas, tanto en el Sur de California, como en Guatemala. Edgar Mota, relacionista de dicha agrupación, indicó que cualquier ayuda la pueden solicitar a través de él escribiéndole a su correo electrónico edlis@pacbell.net, donde conocerán sus peticiones y la posibilidad de apoyarlos.

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